¿Abrazamos un árbol? : arboterapia
Siempre he sentido que la naturaleza es nuestro lugar seguro y el lugar más mágico para transformar nuestra energía.
Hay una terapia que no está vinculada a psicólogos, coaches, libros, pero sí puede ser complementaria a eso y que puede tener muchísimos beneficios: A R B O T E R A P I A.
Sí, ya por ahí puedes sacar que tiene que ver con los árboles, más precisamente, abrazar un árbol.
Nosotros somos una extensión de la naturaleza, por lo que encontrar calma, liberación y amor en ella no es algo ajeno a nosotros.
Esta práctica nace como tradición ancestral, específicamente con raíces Celtas, quienes atribuían funciones mágicas, religiosas y curativas a la naturaleza por su gran conexión espiritual y su única “farmacia” funcional.
Los árboles tienen una característica que, para mí, los hace muy especiales: tiene la capacidad de unirnos con nuestro pasado y ancestros y a la vez con nuestro yo futuro y nuestros descendientes y próximas generaciones. Pueden vivir y estar tantos años en la tierra que la facilidad de poder crear estas conexiones sólo puede ser suyas.
Algunos beneficios que se pueden obtener de abrazar árboles son:
- Mejorar nuestra función cognitiva.
- Reconocer nuestras emociones.
- Puede sumar en el tratamiento de algunas afecciones mentales, hiperactividad y trastornos de déficit de atención.
- Puede ser beneficioso para personas con asma, hipertensión, nerviosismo, insomnio.
Si quieres ser más específica/o en eso en lo que quieres mover tu energía, estos son algunos ejemplos de árboles que pueden ayudarte:
- Higuera: para purificar tu corazón.
- Pino: potencia curativa a nivel cuerpo-espíritu.
- Espino: ayuda a la digestión y fortalece el intestino.
- Sauce: para reducir la presión arterial y fortalecer nuestro tracto urinario.
Todo el poder y energía que tienen los árboles, no hacen más que demostrarnos, una vez más, toda la magia que lleva la naturaleza, la creación de Dios.